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Auditorías voluntarias para empresas de Asturias
Su empresa no está obligada a auditarse, pero un informe de auditoría le abre puertas: financiación, compradores, inversores y tranquilidad entre socios.
Cuándo conviene auditarse sin estar obligado
Para pedir financiación
Bancos y entidades de financiación valoran unas cuentas auditadas al estudiar préstamos, líneas de circulante o renovaciones. Un informe limpio puede mejorar las condiciones.
Para vender la empresa o dar entrada a un inversor
Unas cuentas verificadas por un auditor independiente aceleran la negociación y reducen el margen de discusión sobre el precio.
Para dar tranquilidad a los socios
Cuando hay socios que no participan en la gestión, la auditoría les ofrece una opinión independiente sobre cómo va la empresa y evita conflictos.
Para concursos, licitaciones y ayudas
Algunas convocatorias públicas y algunos clientes de gran tamaño piden cuentas auditadas como requisito de solvencia.
Para conocer de verdad su empresa
Además del informe, recibirá recomendaciones concretas sobre su control interno y su contabilidad.
Qué podemos auditar
- Las cuentas anuales completas de un ejercicio.
- Estados financieros intermedios, por ejemplo a mitad de año antes de una operación.
- Un estado financiero concreto, como el balance a una fecha determinada.
La auditoría voluntaria sigue las mismas normas técnicas que la obligatoria (NIA-ES) y su informe tiene el mismo valor profesional. Si la sociedad lo desea, puede depositarlo en el Registro Mercantil junto con las cuentas.
Cómo empezamos
En una primera conversación nos cuenta para qué necesita el informe y en qué plazo. Con eso definimos el alcance mínimo que le sirve y le enviamos una propuesta.
¿Tiene una operación en marcha?
Díganos la fecha límite y le decimos si llegamos.